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"HACE UN AÑO "

Tal vez os parecerá una cursilería, pero creo que no hay nada mas sensual y erótico que hacer el amor con la persona que se ama, así que aquí va mi historia. Solo tengo 24 años, pero cuando tuve mi primera experiencia sexual, solo tenia 23.

Fue en un centro comercial donde le conocí. Siempre había tenido temor a experimentar con otro hombre, pero algo en su mirada, me dijo que este era el momento. Estaba parado frente a una gran tienda por departamentos, Lucia radiante, formalmente vestido de traje y corbata, fingiendo que hablaba por su teléfono celular. Nos miramos, y solo unos segundos bastaron para saber que ese era el hombre de mi vida. Continúe caminando nervioso luego de pasar por su lado y el me siguió. Entré en una tienda de ropa y comencé a mirar las corbatas, tratando de disimular el pánico que sentía en ese momento. El se acerco y me dijo, "¿están bonitas verdad?", refiriéndose a las corbatas. Esas fueron las primeras palabras que me dijo, yo solo pude asentir con la cabeza. Hola, dijo, luego me dijo su nombre y me pidió que saliéramos de la tienda para hablar mas cómodos.


Le seguí y fuimos a su auto. Allí hablamos un poco y luego me invito a seguir charlando en su apartamento. Le seguí hasta su condominio, que no era muy lejos del lugar y subí a su apartamento. Cuando entre, me  mostró la cocina, el comedor y la sala de estar y rápidamente me guío a su habitación. Yo estaba muy nervioso, pero aunque no le conocía, me sentía seguro a su lado. Tiernamente me abrazo y luego, besándome, primero en los ojos y la frente, llego a mi boca. Nunca había besado a un hombre, y aquel beso, que nunca olvidare, me hizo estremecer. Mientras me besaba apasionadamente, estrecho su cuerpo contra el mío y pude sentir que algo rígido presionaba mi pene. Era su miembro, que estaba erecto, listo para hacerme sentir la sensación mas maravillosa del mundo. Me senté en la cama y el bajó su pantalón dejando expuesta aquella verga maravillosa. Era enorme y estaba muy rígida. Aunque no lo había hecho antes, por instinto, la alcance con mis labios hasta envolver su enorme cabeza con ellos. El fue presionando mi cabeza poco a poco hasta que me trague toda aquella verga impresionante. Sentía palpitar aquella pija deliciosa en mi boca y casi no podía respirar de la emoción.


Luego de saborear aquel manjar por un rato, delicadamente me fue desvistiendo y comenzó a besarme apasionadamente. Tomo entre sus labios uno de mis pezones y aprecia que quería comérselo, lamiéndolo y mordisqueándolo, sin embargo, en vez de dolor, el verle con tantos deseos de devorarme, solo me causaba un placer inmenso. Continuo con sus caricias hasta que súbitamente me volteo el cuerpo y quede dándole a espalda. Entonces, puso su lengua en mi nuca y fue moviéndola hasta llegar a mi ano, y allí, en ese territorio virgen, poso su lengua con el afán de un explorador al llegar a una nueva tierra. Aquello me aprecio la cosa mas extraordinaria del mundo, y lo era. No podía creer que alguien estuviera chupando mi culo como lo hacia aquel hombre. Luego, suavemente, fue introduciendo un dedo en mi ano, después dos y varios minutos después de jugar con ellos en mi culito, me puso un lubricante, cubrió su pene con un condón y lentamente fue introduciendo aquella verga preciosa en mi ano. No puedo mentir, y admito que aquello me causo dolor y ardor, pero solo al principio, porque luego, se convirtió en la sensación mas gloriosa que cualquier ser humano puede experimentar. Suavemente comenzó a moverse dentro de mi, y sentía aquella pija enorme que me llegaba a las entrañas. Solo quería que continuara moviéndose y explorando cada vez mas profundo, y así lo hizo, mientras me masturbaba. Luego, manteniendo su pija en mi culo, comenzó a chupar la mía. Aquello me aprecio un sueño, pero era realidad. Ya luego de un rato, yo no pude mas y explote como nunca en mi vida.
El, comenzó a mover su pelvis, esta vez con frenesí, mientras emitía sonidos incoherentes pero muy eróticos y sensuales, hasta que también exploto dentro de mi. Allí nos quedamos tendidos en la cama por unos minutos. El, complacido, yo, excitado y nervioso pues no sabia que iba a pasar después. Luego de ducharnos, me vestí y nos despedimos. Afortunadamente me dio su numero de teléfono y desde ese ida no nos hemos separado. Ya hace un año de aquella tarde tan maravillosa y aun siento la misma emoción, o tal vez mas, cada vez que me besa, o simplemente rosa su cuerpo con el mío. Ojalá el amor dure para siempre, porque desearía estar a su lado eternamente. Adoro su mirada, su sonrisa, su forma de hacer el amor y la protección y seguridad que solo sus brazos me ofrecen.

Te amo, Tony

rasec16@hotmail.com

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