Inicio
Contactos
Chat
Guia de Servicios
El Blog de Mundo Gay
Lugares
Instituciones GLTTB
Historias Eróticas
Listas de Correo
Diccionario
Publicitá Aqui
Magazine
Mail
Links De Interes
Dibujos Eróticos
 
Volver  

"BAUTISMO EN EL VESTUARIO"

Cuando ingresé en el equipo de rugby mis nuevos compañeros me hicieron lo que comúnmente se llama "bautismo" o "novatada". Como todos saben se trata de tomar al novato y divertirse un poco a costa de él haciéndolo pasar un mal rato. Yo sabía que iba a tener que pasar por eso pero no sabía cuando, y lo peor era que no sabía en que consistía la novatada del equipo. 

Al finalizar la tercer práctica que tuvimos fuimos a los vestuarios. Cuando empecé a desvestirme para ducharme vi como todo el equipo venía hacia mi. El día había llegado. Era inútil resistirse. 

-"Llegó el día del bautismo " me decían a medida que se abalanzaban sobre mi.

Que podía hacer yo contra todos? Me llevaron a un vestuario contiguo que estaba fuera de uso y cerraron la puerta. Ya estaba todo preparado. 

-"Desnudate" , me dijeron.

Me quedé con el slip. "El canzoncillo también?- pregunté.

-Te dijimos que te desnudaras, eso quiere decir, que te quedes en bolas, -me dijeron, riéndose.

De los caños de las duchas colgaban dos cuerdas. Me ataron las muñecas a cada una de ellas. Tensaron las cuerdas de modo que los brazos me quedaron separados y extendidos hacia arriba. Con una de mis medias me ataron los tobillos juntos, para que no pudiera patear. Todos reían, menos yo. La verdad es que estaba preocupado por no saber lo que me iban a hacer. Por lo pronto ya estaba desnudo y totalmente indefenso. Eran más de quince tipos, que seguramente estarían pensando mil y una forma de castigarme . Pablo, el capitán del equipo se acercó y me dijo:

-Bienvenido a la sala de torturas. Todos los novatos tienen que pasar por acá. Todos estuvimos donde vos estás ahora y te aseguro que la pasamos bastante mal. Lo bueno es que después te puedes desquitar con el próximo novato. El mono fue el ultimo que ingresó asi que debe estar ansioso por vengarse.

- "La ventaja que tengo es que como entré hace solo un mes me acuerdo bien donde duele más", dijo "el mono", llamado así por su gran contextura física. 

No pude resistir más la intriga.

-Que me van a hacer?, pregunté.

-Ya lo vas a ver. Te vamos a hacer sudar un rato y mejor que te la aguantes, porque para los maricones tenemos castigos especiales.-

Hubo una risa generalizada.

-"El juego es el siguiente", continuó Pablo- te vas a poner en puntas de pie y te vas a quedar así durante media hora. No podes apoyar los talones. Mientras tanto nosotros nos vamos a divertir un poco. Entendiste? 

La pregunta era obvia.

-Que pasa si apoyo los talones ?

Pablo sonrió sádicamente.

-Si apoyas los talones antes de los 30 minutos, te hacemos comer mierda.

-Que???. No podía creerlo.- No van a ser tan hijos de puta se hacerme eso?

- Pregúntale a Hernán, el pilar derecho, qué le pasó a él, por apoyar los talones.

-Te aconsejo que resistas, porque te aseguro que no es nada lindo, que te metan un trapo en la boca todo enchastrado de mierda- dijo Hernán, que estaba parado en el fondo del vestuario- Sabes que es lo peor,...que te la vas tragando de a poco.

La cosa iba en serio. Me puse un poco nervioso.

-Después de esto seremos tus mejores amigos, pero en estos 30 minutos te vamos a hacer lo que se nos ocurra para que apoyes los talones. "En puntas de pie !", me ordenó Pablo.

No podía hacer más que obedecer. 

Dos compañeros se ubicaron detrás de mi con una zapatilla en la mano cada uno. Comenzaron a darme con la zapatilla en las nalgas. Una y otra vez. Yo por mi parte estaba muy ocupado en tratar de no apoyar los talones. Gastón era el encargado de mirar de cerca mis pies. En cuanto apoyara, aun que sea por un instante, mis talones Gastón daría la voz de alerta y yo perdería el juego. Los chicos de tras de mi alternaban los golpes en mi culo, primero uno después el otro. Las zapatillas que usaban eran bastante grandes y dolía mucho.

Momentos más tarde un tercer golpeador, a quien llamaban "el oso" se agregaría, pero esta vez se colocaría delante mío. El objetivo: mis testículos.

-Vamos a ver como te va con esto.-

Despacito comenzó a golpear. Aunque fuera despacio, cualquier varón sabe lo que duele un golpe en las bolas. Los golpes no eran tan seguidos como los del culo. La finalidad no era hacerme doler sino desestabilizarme para que perdiera el equilibrio y apoyara los talones. Suavemente apoyaba la Nike Nº 45 en mis huevos y de repente ...el golpe. Parecía que los huevos me iban a llegar a la garganta. Me dejaba descansar un rato y otra vez. En uno de los golpes lancé un grito.

-Cerrá la boca si no querés que te amordacemos

Luego de un rato los de atrás dejaron de golpearme.

-Te quedó el culo rojo como un mono. No te vas a poder sentar en una semana- me dijeron.

Todo era festejado con risas y bromas. La tortura psicológica no faltaba. Uno me decía que me iban a reventar, otro que ya estaba preparando la mierda para meterme en la boca, otro más me amenazaba con hacerme tomar pis... 

Las piernas ya me empezaban a doler y a temblar. Cada vez era más dificil mantener el equilibrio.

-Te la vamos a hacer un poco más difícil- me dijo Pablo.

Tomaron otra de mis medias y con ella me vendaron los ojos. Ahora no podía ver nada. No sabía cuál iba a ser el próximo ataque. Evidentemente tenían todo muy bien planeado. Yo ya empezaba a transpirar. Estar un puntas de pie tanto tiempo y soportando los castigos no era nada fácil.

-Cuanto tiempo falta ? - pregunté.

-Que pasa, estás cansado? Todavía tenemos bastante tiempo para quebrarte. Vas a sudar como un cerdo. Esto recién empieza. De este "bautismo" no te vas a olvidar en tu vida.

Comenzaron otra vez los golpes en las bolas, pero ahora no sabía cuando me los iban a dar. Mientras tanto sentía que alguien me estaba pisando los dedos de los pies, ya que eran lo único que apoyaba en el piso. La presión era cada vez más fuerte. A pesar de que no podía ver, me di cuenta que uno de ellos me estaba pisando con alguna especie de bota o borceguí militar.

Entre tanto ocurrió algo inesperado. No se por qué pero empecé a tener una erección. Sentí como la verga se me paraba. Tuve mala suerte, mucha mala suerte. Esto sería utilizado para una nueva forma de tortura.

-"Que pasa Alejandro, estás caliente?", me pregunto Pablo

-No se, deben ser los nervios.

-Que podemos hacer con este chico, para que se le pase la calentura?

-Tengo una idea- dijo "burrito", a quien le decían así por su enorme verga.

Sentí como una mano gigante me agarraba la pija.

-Yo te la voy a bajar.

Para entonces mi pene estaba totalmente erecto, a punto de tocar mi pecho. "Burrito" comenzó a intentar bajar la erección haciendo fuerza en mi miembro hacia abajo. Sentí un dolor fuerte.

-Parece que está dura. Vamos a intentar otra vez.

Nuevamente el tirón hacia abajo. Nunca pensé que eso pudiera doler tanto. Tambaleé.

-Casi apoya los talones. Ya lo estamos por quebrar. Chicos, vayan preparando la mierda que a este le queda poco.- dijo Gastón, el guardián de mis talones.

Tenía que serenarme y relajarme para perder la erección. Lo intenté pero era inútil. Cuanto más me tiraban la pija para abajo más dura se ponía. Estaba atrapado. No sabía cuanto tiempo más iba a poder resistir. Para peor no me decían cuanto tiempo faltaba para terminar la prueba. Cuando menos lo esperaba otro pisotón. Y otra vez el tirón de la pija. 

-"Dejame a mi", dijo otra voz.

Burrito dejó paso a Hernán.

-Yo fui el último en entrar al equipo. Fui el último que estuvo donde tu estás ahora. No sabés las ganas que tengo de desquitármelas con alguien. Te voy a dar sin piedad, flaco.

Me agarró el pene nuevamente y comenzó a tirar hacia abajo, pero a diferencia del anterior que tiraba y luego soltaba, este tiraba y mantenía un rato. El dolor se me veía en la cara.

-Te duele, no?

-"Un poco", le dije en tono sarcástico.

Empezó a alternar un tirón de pija con un golpecito en los huevos. La combinación era terrible. Este sabía lo que hacía. Antes del golpecito en los huevos, me los acomodaba para que estuvieran bien juntitos, de esta forma dolía más. Yo estaba todo sudado, y las piernas ya no resistían más.

-"Basta por favor, basta!", me salió del alma.

-Querés comer mierda?

-No

-Entonces aguántatela, cuando quieras mierda me dices y yo paro.

El castigo habrá continuado unos cinco minutos más. La verga ya me dolía de solo tocarla, las bolas debían estar rojas y sudadas.

De repente Hernán me soltó la pija.

Me sacaron la venda de los ojos.

-Felicitaciones. "Ya sos uno de los nuestros", me dijo Pablo

-Puedo apoyar los talones? -pregunté

-Que hacemos? Lo dejamos ya o le damos un poco más?

Por un momento se me cortó la respiración de pensar que la joda podía seguir.

-Yo creo que podríamos hacerle tomar un vaso de meo- dijo uno.

Hubo un silencio.

-No te asustes, ya terminó- dijo Pablo..

Había superado la novatada.

Realmente la pasé bastante mal. Detrás de mi ingresaron otros novatos. Yo participaba del evento, pero nunca me gustó demasiado. Se sufre más cuando uno es la víctima de lo que uno se divierte cuando la víctima es otro. 

hans829@hotmail.com

Volver