Editorial (continuación)
... En la otra punta tuvimos a otro estilo de gays, los llamados “mediáticos”. Desde estas líneas habíamos detectado la nueva moda de la televisión que consistía en contratar a gays escandalosos para que hagan el papel que antes desempeñaban actores cómicos. ¿Será que hay una necesidad social de gays ridículos o simplemente será una moda de transición hacia una nueva participación de la gente GLTTB en los medios?
Apuesto a que se trata solo de esto último. Es cada vez mas fuerte la presencia positiva de gays, lesbianas y travestis en los medios masivos (los bisexuales y transexuales aún permanecen casi invisibles salvo rarísimas excepciones). Tuvimos lesbianas que terminan en pareja en “099 Central”, gays camilleros y afeminados con buena imagen en el mismo programa, conductores de programas recientemente salidos del closet, y que más allá de las boludeces que lo tuvimos que escuchar decir, demostraron tener huevos y ser exitosos en lo que hacen, o panelistas (ambos en “Kaos en la ciudad”) que llevaron su “mariconería” a un nuevo status, el de “puto divertido e inteligente”. Hubo debates muy enriquecedores en torno a la Unión Civil, y se escuchó bastante bien la voz de los representantes de las distintas agrupaciones GLTTB argentinas, dando una imagen de cohesión y coherencia como nunca se había dado hasta ahora.
Las series y películas norteamericanas agregaron lo suyo, con exquisiteces como “Six Feet Under” (para quienes pudieron gozarla en HBO), o con continuaciones significativas como “Will & Grace” o “Queer as folk”, entre muchas otras.
Por otra parte, también se pudo ver a algunos heterosexuales exitosos sangrando por la herida. La palabra “homofobia” fue instalada ciertamente en el vocabulario de muchos a partir sobre todo de una crítica dura pero cierta que hiciera Osvaldo Bazán en el programa “Televisión Registrada”. Fue el único que se atrevió a calificarlos con una baja nota por la historia homofóbica que tenían en sus presentaciones, en las que nunca faltaba un chiste burdo o un comentario degradante hacia los homosexuales. El efecto fue bastante notable. Si bien siguieron con su estilo, ahora empezaron a asestar el golpe y por lo menos empezó a haber cierta conciencia de lo que estaban haciendo. A partir de ese momento la palabra “homofobia”, aunque muchas veces desde el ridículo, se hizo notar y hasta sirvió como contenedor de algunas situaciones. Para mi el estocazo de oro lo dio María Laura Santillán cuando comentó de uno de los conductores que “es increíble... aunque se ve que lo intenta, no puede dejar de hacer comentarios homofóbicos!!!”
Por lo menos para mí esto fue “orgásmico”... ¡Regador regado! ¡¡¡Quienes se encargaron de ridiculizarnos durante mucho tiempo, fueron a su vez ridiculizados por ello!!!
En el mundo se puede ver una tendencia bien marcada a igualar los derechos entre homosexuales y heterosexuales. La Comunidad Económica Europea está siendo bien clara al respecto. Incluso no deja entrar a su seno a los países que cuentan con leyes en contra de la gente GLTTB, y esto los empujó a, por lo menos, despenalizar la homosexualidad.
España, Inglaterra, Holanda, Alemania son verdaderos ejemplos en materia de apertura. Si bien aún falta muuuuucho por hacer, se dieron pequeños grandes pasos en el buen sentido.
Del lado del lastre que aún llevamos, están evidentemente la mayoría de las religiones y su artificial pensamiento “naturalista”, para lo que les conviene. Por un lado tuvimos un Papa que dio muestras de una ortodoxia e inflexibilidad mortal, por decirlo livianito, tanto en torno a los homosexuales como hacia el uso del preservativo y el sexo en general. Pensamiento verdaderamente asesino por el que en el futuro alguien tendrá que arrepentirse.
Por otra parte, los musulmanes siguen dando muestras de una filosofía incluso aún más asesina que la anterior. Durante el año dieron muchas muestras de su intolerancia y criminalidad, sobre todo en manos de inmanejables fundamentalistas.
¿Qué nos deparará el 2003? ¿Mejorará la economía de los argentinos y con ello nuestra posibilidad de salir más y contar con más espacios de encuentro... entre otras muchas cosas? ¿Se empezará a revertir la depresión del mercado laboral? ¿Qué relación tendremos con los brasileros? Bueno es saber que el PT, recientemente ganador de las elecciones, está muy bien posicionado en el pensamiento hacia la gente GLS, como ellos nos llaman (Gays, lesbianas y simpatizantes). EEUU por su parte, tiene a la cabeza a un energúmeno que puede llevar al mundo a la guerra y que difícilmente, ¡oh, que casualidad! Ayude a desarrollar a su comunidad GLTTB. En nuestro país no es difícil adivinar con quienes se alinean nuestros candidatos... ¿Quién ganará? ¿Con qué línea de pensamiento nos alinearemos?
¿Se proyectará la Unión Civil a otras ciudades o incluso a la legislación nacional o por otra parte tendrá lugar la amenaza de gente como Jorge Enriquez que expresó su voluntad de ir a una segunda instancia para dejar sin efecto la reciente ley? Quepa la aclaración de que recién se va a hacer efectiva cerca de abril de este año...
¿La gente seguirá abriéndose mentalmente a la presencia de los homosexuales tal y como demostró por mayoría el año que terminó o solo se trata de una moda influenciable por el poder de turno?
Son muchos los interrogantes con los que empezamos el nuevo año. Como siempre digo, la solución para que la balanza se incline hacia un lado u otro, y tal como lo demostramos este año, no es magia... es VOLUNTAD Y PROTAGONISMO. Que lo intentemos no garantiza el éxito. Pero quedarnos cruzados de brazos y dejar que otros hagan las cosas por nosotros... seguramente sería peor.
PAZ (nunca mejor deseado), AMOR (sentimiento extremadamente recomendable y quizá la panacea universal) Y TRABAJO para todo el mundo.
Gabriel