El ministro italiano de Agricultura se declara bisexual y apoya la manifestación gay del World Pride 2000 en Roma
LOLA GALÁN, Roma Se llama Alfonso Pecoraro Scanio, tiene 41 años, es abogado, soltero y militante de la federación Los Verdes. Hasta aquí los datos conocidos del ministro de Agricultura italiano. Lo que casi nadie sabía, fuera del círculo más íntimo de Pecoraro Scanio, es que sus gustos sexuales no están sujetos a "autolimitación" alguna, según confesión propia. El ministro se acaba de declararse "bisexual", en una entrevista publicada en la última edición de la revista Panorama.
Pecoraro Scanio sale así en defensa de las minorías sexuales y en apoyo de la manifestación del Orgullo Mundial Gay que se celebrará en Roma el 8 de julio, y que ha dividido en dos la sociedad italiana. Las autoridades de la Ciudad Eterna decidieron ayer el recorrido de la marcha homosexual que no cruzará, como estaba previsto, el centro de la capital, sino que finalizará en el Circo Massimo, a considerable distancia de los Foros Imperiales.
La entrevista en la que Pecoraro Scanio, -que acaba de debutar como ministro de Agricultura en el Gabinete de Giuliano Amato-, se declara bisexual, se produce precisamente a propósito de la fiesta mundial de los homosexuales que se desarrollará entre el 1 y el 9 de julio en Roma. "Es una manifestación normal contra las discriminaciones y no veo donde está la ofensa a la religión", señala Pecoraro.
Pero la entrevista, en un determinado momento salta del plano político al privado, permitiendo al ministro descubrir su inclinación a la bisexualidad. "Desde luego, no viviría con un hombre", dice Pecoraro Scanio y añade, "La sexualidad es importante pero no es el problema esencial de mi vida. Por lo que respecta a mi vida privada considero cualquier elección de sentido único como una autolimitación. Por lo tanto, ni heterosexualidad ni homosexualidad".
Las primeras reacciones a las declaraciones del ministro han sido del colectivo de gays y lesbianas que han aplaudido con entusiasmo un rasgo de sinceridad que, en opinión del presidente honorario del Arcigay, Franco Grillini, "convierte Italia en un país normal".
Hasta ahora los ejemplos de liberalidad sexual procedían de países nórdicos, de Francia y del Reino Unido, donde el Gobierno de Tony Blair ostenta un récord con cuatro ministros gays. No hubo críticas del mundo político. Al contrario los portavoces del centro-derecha elogiaron la sinceridad de Pecoraro Scanio, lo que no impidió que reiteraran ayer su oposición a la manifestación gay.
Un tema sobre el que se han pronunciado ya casi todos los líderes políticos del centro-derecha (contrarios todos los partidos que lo integran, menos la Liga, que respeta la marcha), centro-izquierda (contrarios el primer ministro, y los ministros y líderes centristas de la coalición, mientras Verdes, comunistas y miembros del mayor partido, Demócratas de Izquierda están a favor de la manifestación).
El alcalde de Roma, Francesco Rutelli, antiguo miembro de los Verdes, ha procurado nadar y guardar la ropa, asegurando que la manifestación se celebrará, aunque, sin el patrocinio del ayuntamiento. A la inmensa lista se añadió ayer la federación de Amas de Casa, contraria a la celebración de los diversos actos del World Gay Pride en Roma, por coincidir con el Jubileo. Una encuesta publicada por la revista L'Espresso, concluía que una mayoría de italianos (56%) están en contra de la celebración, frente al 21% a favor.