OPINION: ¿Cómo evitar el contagio de Homofobia?
por María Galindo
Si bien tengo algunas recomendaciones muy importantes que hacer al
respecto no quisiera crear a través de este artículo falsas expectativas
pues se trata de una enfermedad masivamente instalada en nuestra sociedad
por lo que su cura se hace más dificultosa. Las características
epidemiológicas muestran un cuadro por demás complejo, pues es una
enfermedad social que va asociada a un conjunto de prejuicios inseparables
unos de otros. La base fundamental del virus está en el miedo a lo
diferente pero sus manifestaciones sociales se refuerzan y encubren con
otro tipo de pretextos y ocurrencias como "la protección de la niñez", la
"protección de las buenas costumbres", "la necesidad incontestable de
reproducción de la especie" y por último el conocido y tan manipulable
pretexto de "lo natural" que ya se usó para forzar a las mujeres a
constreñirse al rol de madres y esposas abnegadas.
Fascismo y Homofobia
La versión más violenta de la enfermedad ha tenido su mejor ambiente de
incubación en el fascismo. El triángulo rosado inventado por los nazis
para los homosexuales en los campos de concentración es el ejemplo
histórico más horroroso. En nuestra sociedad un ejemplo fueron "Los
Marqueses" quienes en la década de los 70 eran paramilitares dedicados a
amedrentar a los y las jóvenes que cultivaban el hipismo o el guevarismo.
En sus ratos libres se dedicaban a violar mujeres y golpear homosexuales,
todo esto en la mayor impunidad pues su oficio de paramilitares los
protegía.
Fanatismo religioso y homofobia
El fanatismo religioso, ojo no la religión, constituye otro núcleo de
cultivo de homofobia, el caso de los sermones en Eklesia es el ejemplo más
extremo de ese fanatismo que "en nombre de Dios" nos condena al infierno y
al desprecio social a quienes no somos heterosexuales. Este fanatismo está
basado en la necesidad de condenar como base para autosantificarse a falta
de una construcción de valores liberadores autoafirmativos, "los otros son
los horrendos pecadores y nosotros somos los buenos hijos de Dios". Este
fanatismo se da también en el seno de la Iglesia Católica, por ejemplo en
el Opus Dei o en las posturas del Vaticano, en nuestra sociedad también
hay quienes se hacen portavoces de esa condena como quien dice (*) divina.
En ese contexto hay valiosísimos aportes teológicos desde la teología de
la liberación y la teología feminista producida por religiosos y
religiosas lesbianas y gays que interpretan el mensaje cristiano como un
mensaje de amor universal.
Homofobia y Liberalismo
Esta forma de "homofobia" se disfraza de tolerancia pues se plantea la
"aceptación" de la homosexualidad mientras no sea dentro de mi familia, ni
de mi círculo social, mientras sea una manifestación privada que no debe
hacerse pública.
Homofobia como miedo a la libertad
Esta versión nace desde quienes de manera inconsciente rechazan la
"homosexualidad en el otro o la otra", porque lo rechazan dentro de si
mismos o sí mismas. Es la manifestación del miedo a la libertad de elegir,
es la homofobia desde dentro mismo de la subjetividad de una persona que
se siente amenazada pues vive una homosexualidad no manifiesta que intenta
por todos los modos de negarla. la Homofobia es una enfermedad curable, la
cura es la libertad y el respeto, más clarito agua.
* En el original boliviano, hay otra palabra “dizque” que tiene un tono de
burla respecto de quien se hace eco de estas nefastas teorías del
Vaticano.Santa Cruz, Bolivia, 29 de junio de 2000 (L.R./L.P./RED ADA).