ORGULLO EN URUGUAY

ORGULLO DE SER
Más que la discusión de la fecha de una Marcha
Escribe FERNANDO FRONTAN

Concluye la 4a. Semana del Orgullo de Ser en Uruguay(1997-2000), iniciativa ésta impulsada por la Comunidad LGTTB (lésbica, gay, travesti, transexual y bisexual) uruguaya agrupada en diferentes organizaciones que persisten en su lucha por defender y promover los DDHH (que son civiles, políticos, socioculturales, religiosos y sexuales) de las denominadas minorías sexuales en nuestro país.

Particularmente esta 4a. Semana se vio cargada de actividades públicas (talleres, debates, paneles) y una considerable cobertura periodística, creciente con referencia a años anteriores. También, lo debemos reconocer, ha sido por primera vez puesto de manifiesto públicamente las profundas diferencias ideológicas y pragmáticas de una interna que no logra avanzar unida a favor de los intereses que tiene en común.

La piedra de la discordia: la fecha de la Marcha del Orgullo...

No le temo a las diferencias políticas e ideológicas porque creo en la democracia (que fundamentalmente es diálogo de todas las voces) y mi ideología se funda en los presupuestos conceptuales de la diversidad (que básicamente es pluralismo). Ergo, no me asombra lo que le sucede al movimiento de minorías sexuales uruguayo. Pero... ya que se ha planteado públicamente el debate interno, tengo algunas reflexiones estrictamente personales para aportar a esta discusión.

Entiendo que todo proceso de transformación social forma parte de una necesidad humana, individual y colectiva, de crecer en lo que hace a una mejor calidad de vida. En ese sentido, reconocer, aceptar y promover los derechos humanos y civiles de las personas LGTTB en Uruguay es importante para la sociedad en su conjunto, porque significa fortalecer todos los DDHH y profundizar la democracia. El gran desafío no pasa por las buenas intenciones a favor de los DDHH que tengamos sino por "cómo" hacemos para que éstos sean respetados y cumplidos en nuestra sociedad para todas las personas, es decir, estamos hablando de las estrategias, actitudes y prácticas con las que luchamos. Y en este tema pienso que se trata de generar los mayores espacios de concientización posibles desde una ética de visibilidad y diálogo social, considerando la realidad y no la construcción prejuiciosa de ella.

Apuesto al diálogo y no a la confrontación sin propuestas ni alternativas, propias de la inmadurez política, porque no creo en ese discurso de los cambios radicales cuando se trata de procesos sociales, porque éstos necesitan tiempo, de reflexión y de participación conjunta de los diferentes sectores sociales. Cuando adhiero al diálogo como forma de lucha y transformación social, no me afilio a la tesis de canjear derechos humanos por algunos privilegios sociales. Sencillamente estos convencido de que es dialogando, confrontando ideas y argumentos que la gente se entiende y los pueblos se consolidan, ejercicio democrático éste que lleva sus tiempos.

Creo en las revoluciones que surgen de la búsqueda de la verdad pacíficamente, y no de aquéllas que responden a procesos de luchas basados en la medición de fuerzas y de poderes, tan propias del modelo machista y patriarcal.

Pero... para que exista diálogo es condición elemental que exista visibilidad. ¿Cómo dialogar con alguien que no se ve, que no sabemos quién es ni dónde está? La visibilidad LGTTB responde a una necesidad propia de este proceso de cambio, porque el prejuicio social dominante se basa en la invisibilidad, el ocultamiento, el oscurantismo para justificar la discriminación como forma de control e imposición de "la moral y las buenas costumbres" heterosexistas. Con la invisibilidad, lo que se logra es el triunfo del prejuicio, del estereotipo, del estigma construido desde el imaginario colectivo y se garantiza que las minorías discriminadas no salgan del lugar asignado por el sistema.

¿Cómo descubrir, reconocer, entender, aceptar entonces la diversidad sexual sin tomar contacto con ella desde su realidad? ¿Cómo, sin homosexuales que se reconozcan y planteen su realidad con su propia voz?

Por favor, ¿alguien me lo puede explicar?

La visibilidad tiene un costo, y hago acuerdo que es muy alto de pagar. En Uruguay esto puede significar la pérdida de un trabajo, la desestima y el rechazo social, el desprestigio público, la desaprobación familiar. Todo esto se traduce en pérdidas afectivas y económicas. ¡Vaya si sabemos las personas homosexuales de esta cruda realidad! Muchas la resuelven aceptando mantenerse dentro del "ropero", o a través de la doble vida, o mintiéndose a sí mismos y a los demás como forma de supervivencia. Otros eligen la lucha y denuncian, acusan, señalan el problema desde la radicalidad de un papel de prensa o una página de Internet, pero siguen eligiendo la seguridad calentita de la invisibilidad que no los compromete como personas. Y otros, que se acercan como personas a los diferentes grupos, entienden que hay que dar la cara en la medida de las posibilidades, alentando la visibilidad pública de la Comunidad. Esos somos los que realizamos debates, paneles, mesas redondas con los diferentes sectores de la sociedad civil, las instituciones educativas y universitarias, los partidos políticos y las instituciones parlamentarias, la prensa escrita y los medios de comunicación masiva.

El concepto de Orgullo Homosexual surgió en Stonewall, Nueva York/USA, el 28 de junio de 1969, no como una fecha patriótica que recuerda a aquellos que dieron el primer paso de visibilidad sino como consigna de cambio, que se extendió rápidamente por el mundo entero. La Comunidad LGTTB internacional toda recuerda este hecho histórico pero muy pocos se han atado a la fecha del 28 de junio, entre otras cosas porque han comprendido, en su madurez política, que hay fechas propias que recrean la hazaña de Stonewall, ejemplo de lucha y resistencia al frío invernal de la discriminación homofóbica.

La Coordinadora "Orgullo 2000", que agrupa a la mayoría de las organizaciones LGTTB uruguayas, ha decidido marchas el 29 de setiembre próximo, porque entiende que es tiempo de encontrar una fecha que represente el proceso de liberación en nuestro país. Ha considerado el mes de setiembre, porque los grupos más representativos han nacido al amparo de este mes (Fundación Scorpio en 1984, Homosexuales Unidos en 1988, Mujer y Mujer en 1996, Diversidad en 1997), y porque en el simbólico es preferible el viento renovador de la primavera que la intempestad de las noches de invierno.

Y vos... ¿qué opinás?

FERNANDO FRONTAN