FALLO EN CONTRA DE LA PROHIBICION A HOMOSEXUALES DE DONAR SANGRE
La Sala IV de la Cámara Contencioso Administrativa Federal, ordenó al Hospital Naval a que cese en la práctica que restringe la donación de sangre a homosexuales y bisexuales sobre la base de que son condiciones personales no relevantes a los fines de la transmisión del VIH SIDA, ya que entendió, resultan discriminatorias y estigmatizantes, le ordenó también a que modifiquen los requisitos para la aceptación de donantes de sangre.
Antecedentes: dicha sentencia fue el resultado de una acción de amparo interpuesta en mayo de 1999 por la Liga de Defensa de las Minorías Sexuales (LIDEMS), conjuntamente con la Defensoría del Pueblo y el patrocinio jurídico de la Clínica de Estudios de Asuntos de Interés Público de la Universidad de Palermo, que dirige el Dr. Martín Bohmer, su actual decano. Recordemos que al momento de la interposición del amparo estaba vigente la resolución 702/93, del 21 de septiembre de 1993, que establecía que "quedarán permanentemente excluídos como donantes de sangre los varones que sean homosexuales o bisexuales". Al poco tiempo de la interposición del amparo, el Ministerio de Salud sancionó, con fecha 21 de mayo de 1999 la Resolución 365/99, que sustituyó la prohibición de donar sangre a homosexuales varones y bisexuales por "los que tengan antecedentes de promiscuidad sexual, antecedentes de adicción a drogas inyectables y los que tengan o hayan tenido relación sexual con alguien que tenga o haya tenido diagnóstico por infección de HIV o enfermedad de Sida". Esta última resolución, sin embargo, al momento de haberse interpuesto la apelación por ante la Cámara Federal, aún no había entrado en vigencia ya que establecía una serie de plazos, que fueron sucesivamente prorrogados por el Ministerio en atención a impugnaciones de asociaciones médicas, que debimos contestar en el propio amparo. De hecho, al momento de la sentencia el Hospital Naval como muchos otros sanatorios privados y públicos, continúan con la práctica discriminatoria que prohíbe la donación de sangre a homosexuales y bisexuales. Conjuntamente con Poder Ciudadano, hemos decidido intimar a las autoridades de dichos hospitales y sanatorios, a que cesen en la práctica discriminatoria, bajo apercibimiento de hacer ejecutar la referida sentencia.
Los saludamos con afecto
Fabio Alvarez Esturao
Hugo Ovejero
Germán Vaisman