Sacerdotes católicos piden al Papa el reconocimiento de los matrimonios gays
fuente: ANG
Den Bosch/Ciudad del Vaticano, (EFE) - Los obispos holandeses deben permitir a los sacerdotes católicos que bendigan las relaciones homosexuales, según pidió ayer Theo Koster, presidente de la asociación de sacerdotes que las apoyan.
Koster dijo que ya es hora de que los obispos hablen con los sacerdotes partidarios de reconocer esas uniones y, más ampliamente, con los homosexuales de la Iglesia Católica en Holanda. El presidente de la asociación se refirió a un reciente sondeo hecho por la publicación especializada en homosexuales Gay Krant, según el cual el 56 por ciento de 380 sacerdotes que contestaron a él se mostraron partidarios de bendecir esas uniones.
La legalización de los matrimonios entre parejas homosexuales en Holanda ha planteado a los creyentes y a los representantes de la Iglesia Católica el debate sobre la implicación de ésta en ese tipo de uniones. El 19 de diciembre pasado el Senado holandés aprobó la ley de los matrimonios civiles entre homosexuales y la adopción de niños por estas parejas.
Nuevo ataque papal
Mientras, el Papa Juan Pablo II hizo en el Vaticano un nuevo llamamiento en favor de la familia y contra las parejas de hecho, porque en estos temas tan importantes la humanidad se juega su futuro, dijo.
"La familia tiene que estar en el centro de las políticas sociales y debe ser respetada en su total identidad, como la unión estable entre un hombre y una mujer basada en el matrimonio. Jamás podrá ser asimilada a otras formas de relación", afirmó el Papa ante el alcalde de Roma, el progresista Francesco Rutelli, y el presidente de la región del Lazio, el derechista Francesco Storace.
Rutelli y Storace acudieron hoy al Vaticano para la tradicional felicitación al Pontífice en el nuevo año. Juan Pablo II, tras resaltar el trabajo realizado por el ayuntamiento capitalino y la región cuya capital es Roma durante el Año Jubilar, aprovechó la ocasión para "llamar de nuevo la atención" a los dirigentes políticos italianos sobre la importancia que tiene la familia" para el crecimiento y la formación de las nuevas generaciones.
El Obispo de Roma no se refirió directamente en esta ocasión a las parejas de hecho o a las de homosexuales, pero su mensaje fue clarísimo: "jamás se pude equiparar a la familia tradicional basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer con otras formas de relaciones". Además de la familia, también pidió que se adopten medidas en favor de la maternidad y de la tutela de la vida "desde su concepción hasta su natural ocaso".