EDITORIAL: 

Parece ser que los reality shows se han convertido en las vedettes de los programas argentinos, y porque no mundiales. Truman Show está cada vez mas cerca!

Y por lo que se puede observar los gays, transexuales y bisexuales ya forman parte de este “show de la realidad”... porque no echarle una ojeada?

El Bar TV

Actualmente están en el aire programas como “Expedición Robinson II”, en el que ya desde el primer programa tenemos a Ricardo Nístico que se da a conocer como gay; en “El gran hermano”, hay un joven que se declara abiertamente bisexual; en “El bar” está Celeste, una transexual de hombre a mujer. Ahora nos están faltando alguna lesbiana y un travesti y “cartón completo”...

Lo cierto es que este fenómeno mundial de los últimos años tiene inúmeras aristas que podríamos visitar, aunque por una cuestión de espacio solo me gustaría concentrarme en algunas de ellas:

¿Qué me pasa a mí con estos programas?

Esta creo que es una primer pregunta interesante. ¿Alguno de estos programas me interesa? ¿Porqué?

Y si... me descubrí muy interesado, en un principio por “El bar”... y creo haber descubierto porque: Porque en el grupo de gente hay un par de jóvenes muy interesantes, desde mi gusto. O sea, hay algo de calentura dando vueltas. El criterio de selección de la gente que participa en ese grupo funcionó perfectamente en mi. Me encanta ver al peladito (creo que Federico) mostrando su pechito velludo, me gustan Cesar (los osos también están representados en el grupo! Si bien en principio no es gay), Daniel y Juan Pablo también tienen su interés... porque negarlo.

Noté que me fui encariñando de estos “personajes”/personas. El despertarme, prender la televisión y verlos durmiendo me produce cierta ternura. Pasaron a ser una suerte de “Tomagochi” de carne y hueso, a los que ni siquiera es necesario.

Soy plenamente conciente de que hay toda una cosa de voyeur dando vueltas sobre mi... y lo admito. Quizá el mismo motivo para ver películas u otro tipo de programas. Al fin y al cabo, sea real o ficción, siempre se trata de espiar la vida de otros... y sin ser vistos!

¿Cuántos hubieran pagado para convertirse en “hombres/mujeres invisibles” para entrar en las casas de otras personas y espiar a hurtadillas sus vidas?

“El gran hermano” nunca lo ví, aunque por lo que me cuentan, tanto por las personas que integran el grupo como por la mecánica del programa, no creo que me guste.

“Expedición Robinson” me gusta desde lo lúdico, creo. Es una especie del “Juego de la Oca” que conducía Emilio Aragón, solo que bastante más elaborado y costoso para los participantes... pero para el espectador pareciera ser lo mismo, más allá del permitírsele participar un poco más (con votos... y más cercano del “Tomagochi”) y acercarse un poco más a los “robinsones”. Hasta comienza a haber un mecanismo de favoritos y odiosos, que hace mucho más interesante el juego.


En esta nueva edición del programa se nos adiciona un nuevo elemento... ¿Qué relación voy/vamos a tener los gays con este protagonista que se asumió como homosexual a todo el país?

Entonces aparece otra pregunta que ya la escuché un par de veces: ¿Nos representará bien?

¡Qué interesante es escuchar y leer (en listas de correo) las exigencias que se le están pidiendo a esta persona como para que se convierta en un digno representante!

“Que lo loca se le nota demasiado”, “Que lo escuché decir un par de pavadas”, “¿Qué se piensa esta?”, “¿Qué necesidad tenía de decir que es gay?”... y varias cosas más...

Por mi lado solo tengo un par de cosas que decir: ¡Qué bueno que una persona desconocida tenga los huevos suficientes como para exponer así, tan abiertamente su orientación sexual! ¡Sin empachos! ¡Orgulloso de lo suyo! Dando la cara desde el primer minuto. ¡¡¡Guau!!! Me tengo que sacar el sombrero... Y creo que gane o no, ya nos ayudó a todos los gays desde lo que hizo. Mostrarse tal cual es y sin vergüenzas ni mentiras que quizá hubieran podido beneficiarlo.

Obviamente fue elegido por la producción del programa porque un toque gay parece darle al show algo de bizarro que parece ser marketinero.

La selección del bar creo que se hizo más con criterio de diversidad (dentro de lo que cabe!), aunque lo “marketinero” también parece haber rondado.

“El gran hermano” por su parte no parece haber habido otro criterio que no sea el de repetir un modelo de persona en cada uno de los participantes... y el que uno haya dicho que es bisexual, no estoy seguro que estuviera en los planes de nadie. Pero bueno, bienvenido sea también. Sobre todo por la reacción que me enteré despertó entre sus compañeros.

Sirve.

El tema da para muchísimo e invito a quienes quieran participar con su opinión a escribirme a gabriel@7892k.com 

Ahora quiero despedirme con una observación. ¿Cuántas personas “morochitas” o de color de piel un poquito más oscura que la media contabilizaron ustedes entre todos estos “reality shows”? ¿Será que los GLTTB somos más aceptados socialmente que las personas de etnias distintas a las europeas? ¿Será que un gay vende más que un boliviano?

Por ahora parece que los “morochazos” están excluidos de este “show de la realidad”...

Saludos,

Gabriel
gabriel@7892k.com